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Efectos secundarios del tratamiento

 

Esta sección trata los efectos secundarios más comunes asociados a un tratamiento de quimioterapia y lo que se puede hacer para mitigarlos y conseguir una mayor calidad de vida.

 

Nauseas y vómitos


Dos de los efectos secundarios principales asociados a la quimioterapia del mieloma son los vómitos y nauseas. La mayoría de los pacientes tiene muchos problemas para soportarlos pero lo cierto es que hay muchas cosas que se pueden hacer para controlarlos. Los fármacos anti-eméticos se pueden usar para prevenir las náuseas y los vómitos. En caso de que tu médico te los recete tienes que recordar siempre tomarlos con regularidad y no esperar al momento de empezar a sentirte mal.  Hay varios tipos disponibles por lo que si consideras que el que te han proporcionado no resulta efectivo, siempre tienes la opción de pedir probar uno diferente.

 

Puede que en ocasiones te sientas mal antes de someterte al tratamiento, especialmente si dicho tratamiento ya te ha ocasionado el mismo malestar anteriormente. Si es así, pide que te suministren los anti-eméticos antes del tratamiento de quimioterapia para evitar las náuseas y vómitos.

 

Los olores fuertes pueden provocar náuseas, por lo que puede ser útil intentar no cocinar comidas de olor intenso, así como abrir siempre un poco la ventana durante la preparación de la comida. Si los olores propios del hospital son los que te causan malestar o nauseas, intenta poner algún perfume suave en un pañuelo que puedas usar para enmascararlos; la lavanda es un olor bastante relajante.

 

Intenta siempre pensar en otras cosas; busca conversación o distráete con una película, música relajante o un libro. El aire fresco también puede ayudar a calmar las nauseas, por lo que prueba a sentarte cerca de una ventana abierta o, si la temperatura es lo suficientemente cálida, en el exterior. Algunos pacientes también notan que los ejercicios de respiración ayudan a calmar las nauseas, así como la técnica de tumbarse en una habitación a oscuras o en penumbra.

 

Es importante que sigas bebiendo ya que los vómitos pueden deshidratarte. Da un tiempo de descanso a tu estómago después de vomitar, para después beber algún líquido frío como agua con o sin gas, o incluso algún zumo con gas. Esto ayudará también a refrescarte la boca. Si padeces episodios de vómitos severos, existen preparaciones especiales para reponer los fluidos que te podrá aconsejar tu médico.

 

No dudes en consultar con tu médico si los vómitos o las nauseas no mejoran

 

 

Pérdida del cabello


La pérdida del cabello (alopecia) es común en algunos tipos de quimioterapia. No todos los fármacos de quimioterapia ocasionan pérdida del cabello y, al mismo tiempo, recuerda que cada paciente puede reaccionar de una manera diferente al mismo fármaco. En caso de que notes una pérdida de cabello desde ligera a total, ten en cuenta que volverá a crecer cuando termines con el tratamiento.

 

Cortarte el pelo antes del tratamiento puede proporcionarte un mejor aspecto durante la pérdida y el posterior crecimiento. Hay pacientes que usan gorros suaves, pañuelos o pelucas.

Recuerda que no debes sentir vergüenza al tratar éste tema con el personal sanitario, ellos están acostumbrados a éste tipo de problemas.

 

Problemas bucales


Algunos fármacos de quimioterapia pueden causar irritación bucal y en algu­nas ocasiones puede que notes úlceras o llagas. Además de resultar dolorosas, también pueden provocar una infección. Puede que incluso la irritación de la boca te ocasione problemas a la hora de comer.

 

Consulte con tu médico, te podrá recetar medicamentos que traten o preven­gan dichas úlceras o te podrá recomendar algún tipo especial de enjuague bucal.

 

Ten en cuenta también que el mejor habito que puedes adquirir para evitar las irritaciones o úlceras es el de lavarte los dientes de manera suave y regular.

 

Intenta evitar también aquello que irrita la boca normalmente, como las comidas picantes, saladas o acidas.

 

Puede que notes cambios en el sentido del gusto y algunos alimentos te parezcan dulces, salados o incluso metálicos, lo que puede ser especialmente frecuente después de un trasplante de células madre. Tu sentido del gusto debería recuperarse paulatinamente después de finalizar el tratamiento.

 

Algunos consejos para cuando notes la boca seca o irritada:

  • Evita aquellos alimentos que se pueden pegar al paladar como el cho­colate, la crema de cacahuete o la pastelería.
  • Evita los enjuagues bucales que contengan alcohol.
  • Las bebidas frías pueden tener un efecto calmante en la irritación de la boca.
  • Haz que tu comida sea lo más jugosa posible, incluso con salsas o condimentos suaves.
  • Intenta beber con pajita.
  • Algunos pacientes encuentran calmante chupar cubitos de hielo o usar "chupetes" de hielo.
  • Intenta masticar chicle para estimular la producción de saliva.
  • Usa cacao para los labios en caso de que los tengas secos.

Durante el tiempo que persistan estos problemas, puede que te ayude:

  • Asegurarte de que los olores de las comidas son siempre muy apetecibles gracias a las especias, salsas o marinados con que las acompañes.
  • Tomar caramelos que te dejen un sabor agradable en la boca y te ayuden a producir saliva.

Pérdida de apetito


Puede que el apetito se vea afectado durante el proceso de tratamiento e incluso puede que a veces te parezca que no puedes soportar la comida. En caso de que esto suceda, intenta no desanimarte por el hecho de no tener hambre e intenta comer cuando puedas.

Comer poco pero frecuentemente con una dieta rica en fruta fresca o verduras puede ayudar. Intenta planificar tus comidas para los momentos en los que generalmente tengas hambre. Por ejemplo, desayuna más copiosamente y cena cantidades más reducidas si sueles tener más hambre por las mañanas.

Bebe siempre mucho líquido, especialmente en aquellos días en los que tengas un apetito menor o incluso cuando no te apetezca comer.

 

Si tu pérdida de apetito no mejora después de un par de semanas o pierdes mucho peso, coméntaselo a tu médico. Probablemente te pondrá en contacto con un dietista que te pueda proporcionar ayuda y consejos respecto a la recuperación del apetito e incluso suplementos dietéticos especiales